Como mejorar el bienestar de nuestras piernas

Te voy a dar unos últimos consejos de belleza para el cuidado y el mantenimiento de tus piernas de la forma más natural posible.

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En el trabajo

No lleves a cabo, en lo posible, actividades que obliguen a estar de pie. Siempre que sea viable, procura permancer sentada en periodos de tiempo cortos. No conviene cruzar las piernas al sentarse. En trabajos sedentarios, es mejor levantarse y caminar de tres a cinco minutos cada hora, mejorará la circulación de tus piernas y contribuirá a mantener su belleza.

Intenta evitar el calor excesivo

Calefactores, estufas, mantas eléctricas, calefacción en el suelo, exposición prolongada al sol, todos ellos son factores que van en contra de la salud y la belleza natural de tus piernas debido al exceso de calor que incide directamente en la dilatación de las venas facilitando la aparición de varices. En el último caso, la exposición prolongada al sol, el secreto está en que debe tenerse en cuenta que cuatro o cinco exposiciones al sol de media hora a lo largo del día son menos perjudiciales que dos o tres horas de exposición ininterrumpida. Deberías utilizar el sol como una cosmética natural, sin abusar y en dosis razonables.

La ropa

Evita las prendas de vestir demasiado ajustadas, tipo tejanos o pantalón de malla. Aunque realcen tu figura y tu belleza,  la ropa debe ser cómoda y holgada. No utilices fajas, cinturones o ligas apretadas, ni zapatos de tacón alto o puntiagudo y tampoco botas altas.

El baño

Deberías evitar los baños con agua muy caliente, así como las saunas. El exceso de calor perjudica las venas de tus piernas dilatándolas y facilitando la aparición de varices en ellas con el consiguiente efecto para la belleza de las mismas. El baño debe ser templado. Son muy beneficiosas las duchas alternando el agua tibia con la fría sobre las piernas, finalizando siempre con agua fría.

Las posturas

Es aconsejable poner las piernas horizontales y bien apoyadas bajo las rodillas durante algunos minutos varias veces al día. Por la noche, eleva el colchón del lado de los pies, sea colocando un almohadón o una toalla enrrollada , o elevando los pies de la cama algunos centímetros, esto facilitará la circulación de retorno evitando la dilatación de las venas.

Andar con los pies descalzos

No es conveniente hacerlo sobre moquetas si son sintéticas, ya que sus pelos provocan electricidad estática que congestiona el arco plantar. Por el contrario, caminar descalza sobre la arena de la playa en verano, e incluso en invierno, es un excelente ejercicio para activar la circulación de las piernas, lo cual te permite mantener su belleza natural.

Subir escaleras

Hay que poner la totalidad de la planta del pie sobre cada peldaño. No es conveniente hacerlo apoyando solamente la punta de los pies, pues las pantorrillas quedan contraídas y las venas profundas que las atraviesan resultan comprimidas, la sangre buscará camino dilatando las venas superficiales.

Automasaje

Cómodamente sentada, empieza por un masaje enérgico de la planta de los pies y continua después con un masaje ligero de los tobillos en sentido circular. Puedes proseguirs subiendo por las pantorrillas, preferiblemente tumbada y con las piernas un poco elevadas, apoyando los pies sobre una almohada. Puedes aprovechar la ocasión para aplicarte un masaje ascendente con una crema venotónica para estimular la circulación, tus piernas lo agradecerán y tu misma verás los resultados cuando, después del masaje, vesa tus piernas bellamente estilizadas.

La alimentación

Se creía que los alimentos no desempeñaban un papel relevante en la insuficiencia venosa. Sin embargo, estudios recientes llevados a cabo  en distintos  países han demostrado que era un error pensar así.

De estos países, algunos  presentan un elevado porcentaje de casos de varices, sin embargo, en el resto contrariamente esta afección es más bien rara en función del tipo de alimentación en cada uno de ellos. También se ha comprobado que los países donde este mal es más frecuente, son grandes consumidores de grasas, mientras que los habitantes del resto de países consumen abundantemente frutas y verduras, conservando la belleza de sus piernas de una forma más natural.

En caso de obesidad, es imprescindible disminuir el peso hasta el ideal o lo más próximo posible a él. El exceso de peso es una sobrecarga para el aparato circulatorio y para las venas de las extremidades.

También les conviene una dieta ligera a las personas sin sobrepeso, con poca cantidad de grasas animales y sal. No conviene consumir alcohol, café y té. Es importante controlar el estreñimiento con una alimentación rica en fibra y un consumo adecuado de agua diariamente (entre un litro y medio y dos litros al día).

Después de un estudio de siete años realizado en Suecia por el profesor Haeger, se puso de relieve el papel de las vitaminas P y E en la prevención de varices. Gracias a su acción desintoxicante de la sangre, ayudan a que las paredes venosas estén libres de impurezas y conserven así su elasticidad.

Los alimentos más ricos en estas vitaminas son: las coles, las zanahorias, el germen de trigo, las almendras y las avellanas, melocotón y cítricos. También puede tomarse en forma de suplemento dietético vitamina C con bioflavonoides en cantidades de uno a dos gramos diarios, vitamina E de 400a 800 UI (unidades internacionales) al día, ello va a reforzar tu sistema circulatorio evitando la aparición de venas varicosas en tus piernas.

Además de las ensaladas y frutas en general, es recomendable beber jugos hechos en casa con zanahoria, pomelo, naranja o limón. También es una buena costumbre tomar sopas de ajo, sobretodo en la cena, pues éste ayuda a proteger la pared venosa.

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